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viernes, 4 de junio de 2010

LA DEFENSA DE JAVIER DE LA ROSA. INFORME FINAL.


LXI. JUICIO A LA CORRUPCIÓN EN LA DELEGACIÓN DE HACIENDA DE BARCELONA.

Rafael del Barco Carreras

Sesión 3-06-10. Francesc Jufresa, abogado defensor, no admite culpa alguna para su patrocinado Javier, como aceptara el abogado Melero con el acusado Huguet por los ingresos en Suiza. Argumenta con la contundencia que le es propia que Javier de la Rosa, ni era el máximo ejecutivo del Grupo Torras (un tercer vicepresidente) ni conocía sobre las operaciones en sociedades en que ni siquiera tenía poderes, y ni se demostraba durante el juicio su directa intervención.

Denominador común, de nuevo contra el malo, Juan José Folchi, el chivato en Londres. Cuentan en uno de tantos libros sobre Javier que cuando salió en libertad con fianza por el caso Torras-KIO amenazara de muerte entre otros a Folchi, y puesto que está vivo, pues a cargarle los delitos de los que acusan a los dos. Un abogado y asesor fiscal omnipresente. ¡El personaje se lo merece! Pero no todo lo decidiría Folchi. Decenas de miles de millones, facturas y recibos falsos, ingresos en Suiza, compras y ventas de acciones, o sobornos a inspectores. Jufresa añadió además que en el Grupo ejercían varios altos ejecutivos que decidían, citando entre otros a Alierta, actual Presidente de Telefónica.

Oír al apabullante Francesc Jufresa ¡no lo puedo evitar! me retrotrae a cuando en sus inicios, hace casi 30 años, le conocí estando en prisión. Había contratado a su socio o jefe, Gonzalo Quintero Olivares, en sustitución de Luis Pascual Estevill. No está de más repetirme. Llevaba dos años en prisión preventiva cuando descubrí que un recurso al Supremo, uno de los argumentos de Pascual justificando mi irregular situación, no existía. En el Supremo, al que sospechando envié otro abogado, no se había presentado recurso alguno. Meses después la prensa publicó que una mujer de la limpieza lo tirara a la papelera. Muy propio de los amorales en cuyas manos había caído. Ver EL PAÍS f. 8-03-1983, o en “Barcelona, 30 años de corrupción” pag. 431.

Otro año hasta el juicio. Tampoco Gonzalo Quintero y Francesc Jufresa consiguieron mi libertad con fianza. Todos los casos económicos de entonces ¡y fueron muchos y con centenares de acusados!, como el de la “seguridad social” con 40 detenidos, actuando de abogados, entre otros, Pascual y Juan Piqué Vidal, obtenían la libertad, excepción de los tres del Consorcio de la Zona Franca.

Resumiendo, desde entonces los abogados son para mí una especie o profesión nefasta, inútil y corrupta. En mi caso, sin abogado, defendiéndome yo mismo que no lo soy, no me hubiera ido peor. Debería ser libre, como en tantos países, la elección o no de letrado defensor. Y en este juicio se sienta en el banquillo la causa y base de lo sucedido, Javier de la Rosa y sus macro estafas. De él, sus abogados, políticos y jueces.

Que le defienda Jufresa, que repito, me defendió en dos juicios, uno absuelto y otro condenado a siete años por falsedad y estafa, es una casualidad un tanto amarga. Como fuera muy amargo saber por la prensa que Gonzalo Quintero, su socio, formaba parte de los íntimos de Luis Pascual Estevill, compinche y colega a su vez de Juan Piqué Vidal, mi primer abogado en el caso Consorcio. Error tras error. Que pasados 30 años no crea en casualidades, y si en mucha corrupción, parece lógico.

Base para la actual defensa de su cliente la tiene sobrada. Fiscalía fabula más que prueba, y desmenuzando las supuestas pruebas, retazos de un puzle donde falta, por robo a la propia Hacienda, o por vaciado y exculpaciones en el sumario durante los diez años de instrucción, y otros diez de expedientes anteriores, más parece la papelera del Supremo donde dicen tiraron el recurso que propiciaría mi libertad con fianza, que un concienzudo estudio de investigación.

Continuará el lunes…


1 comentario:

Gatopardo dijo...

AVISO A BLOGUEROS:
el texto que se reproduzca en imagen no lo leen los buscadores, salvo el título que se ponga a la foto, y por lo tanto, es como si no existiera en Internet. Así pues, con tu permiso, copio el texto de esa noticia de El País que has mencionado y publicado en imagen::


TRIBUNALES
Una encargada de limpieza en el Supremo tiró a la basura parte del sumario de la Zona Franca

F. SALES - Barcelona - 08/03/1983

El sumario instruido a raíz del escándalo financiero descubierto en las cuentas del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona estuvo a punto de destruirse y fue recuperado en un almacén de desperdicios. Esta información, que ha sido facilitada en medios allegados a la abogacía, aparece plenamente confirmada en un auto o providencia dictada por la sección segunda del Tribuna Supremo y ha sido adjuntada a uno de los volúmenes del sumario recuperados.

En octubre de 1981 el sumario instruido por el escándalo financiero de la Zona Franca fue trasladado de la Audiencia de Barcelona al Tribunal Supremo, en Madrid. Los abogados de los procesados planteaban un recurso de previo pronunciamiento, reclamando que la causa fuera juzgada en la Audiencia Nacional. Lo que en principio era un trámite jurídico se convirtió uno de los recorridos más misteriosos y curiosos de la historia judicial de este país.Cinco meses después de que el sumario llegara a Madrid, una de las empleadas de la limpieza de la sección segunda del Tribunal Supremo tomó algunos de los vólumenes, y creyendo que se trataba de papel viejo e inservible, empezó a romperlo, arrojando los pedazos a una bolsa de basura, junto con otros desperdicios.

Al día siguiente los funcionarios responsables de la secretaría se apercibieron de la desaparecieron de algunos de los volúmenes e iniciaron una tenaz búsqueda que finalizó en la basura, en un almacén de desperdicios, donde se localizaron los pedazos del sumario destruido. Los papeles fueron trasladados a la secretaría donde, con paciencia y cinta adhesiva, pudo reconstruirse el sumario afectado por el destrozo.

A raíz de este incidente, y a modo de justificación y explicación, la sección segunda del Tribunal Supremo dictó un auto explicando el incidente, asegurando que había sido protagonizado por una mujer de la limpieza y asegurando que el problema de fondo radicaba en el hecho de que no se había podido depositar los documentos en la caja fuerte de la sección, porque allí no cabía ya ni un alfiler.

Hace pocos días, este sumario maltrecho, pero completo, llegó a la secretaría de la sección primera de lo penal de Barcelona, donde se han iniciado ya los trámites finales qué desembocarán en el juicio oral, que podría celebrarse antes de finalizar el mes de mayo.

En el sumario de la Zona Franca, en el que se investiga un fraude de más de 1.200 millones de pesetas, aparecen procesados el abogado del Estado, Antonio de la Rosa Vázquez, y José Luis Bruna de Quixano, quien desde 1961 ocupaba diferentes cargos en la administración del citado Consorcio. La significación política y social de los acusados, así como la importancia económica de lo presuntamente defraudado, hizo pensar en un principio que se trataba de un verdadero atentado y que alguien hubiera querido destruir la labor judicial.
No fue un atentado


Uno de los abogados, personados en la causa, que ha tenido acceso al sumario ha asegurado a este periódico que sólo dos de los volúmenes resultaron afectados por el destrozo. Al parecer también el rollo sufrió los efectos devastadores de la limpiadora.Después de examinar cada uno de los documentos destrozados, y ahora reconstruidos, los abogados han llegado a la conclusión de que fue un verdadero accidente y que debe descartarse la posibilidad de un atentado, ya que los documentos afectados no tienen especial importancia.

FIN DE LA TRASCRIPCIÓN

Un abrazo