10. LA MODELO, 2º semestre 1982
Rafael del Barco Carreras
El bingo, y las comidas en el Bar Modelo de la célebre Tina, con la Letrada-Jefe Doña Pilar Pato, proporcionaron a mi mujer las horas de intimidad suficientes para el próximo paso a lo que yo consideraba, además de acabar con la esclavitud del economato, un destino más opaco, ordenanza de visavís o de Doña Pilar. Un lugar catapulta para el “tercer grado” tras el juicio con petición de doce años por la Fiscalía, el Ayuntamiento y el Consorcio de la Zona Franca. Que absolutamente todos los casos vividos por conocer a sus autores, o supuestos, en prisión, tan complejos como el del Consorcio, caso Baret, donde la Caixa ingresaba irregularmente 500 millones en una agencia del Banco Central repartiéndoselos con el director, el multitudinario y multimillonario de los Seguros Sociales con 40 detenidos (único e irrepetible en Barcelona, acabado tras más de una década en un descafeinado juicio donde nadie entró en prisión), y todos salieron con fianza, y encima de la mano de mis abogados, Pascual Estevill, y Eduardo Soler Fisas, con su cuñado uno de los detenidos, Gerente de Punto Blanco, capitaneados por Juan Piqué Vidal, me confirmaba que los del Caso Consorcio debíamos buscarnos la libertad por el simple camino de la corrupción del lugar, por lo demás más barata que en los juzgados. Si alguien pagaba, y mucho, para que nosotros no saliéramos, y encima mis acusadores los Socialistas detentaban el Poder Absoluto, y con el Presidente de la Audiencia presidiendo la Sala juzgadora cuando ya había decidido sobre nuestra continuidad en la cárcel, y por lo tanto condenaría (un pastel que él se lo guisaba y comía), los doce años los tenía asumidos al año y medio de prisión. Lo de “Sala contaminada”, o sea, que el juez que instruía y decidía la prisión no juzgaba, obligado por los varios juicios perdidos por el Reino de España en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, no se había puesto de moda. Así pues el único posible camino a la libertad partía del piso superior al Economato.
Aquel año además de los tortuosos expedientes de la Oficina Técnica, se dieron varias fugas. Que recuerde dos por el tejado a un camión, otro por la basura, y la más espectacular el túnel de panadería. Los de la ETA, un grupo de cinco con Koldo a la cabeza (el indiscutible campeón de frontón), lo intentaron, pero el servicio de información, los chivatos, alertaron a tiempo. De hecho era imposible escaparse a las miradas del perfecto sistema de vigilancia y terror. Pero extrañamente los había que lo conseguían. Pedro, el panadero, no logró pasar por el túnel, su gordura se lo impidió, pero sí el Xiqui, ex kíe del juego y droga de la Sexta. Se escaparon seis, pero el picoleto de la entrada reconoció a Xiqui, con dos guardiaciviles muertos en su currículum (él estaba vivo de puro milagro tras pasar por todas las torturas clásicas), y le descargó una ráfaga de cetme, que tampoco acabó con él. Siempre me he preguntado que hacía Xiqui en la panadería, o como desapareció tanta tierra a través de los sacos de harina amontonándose y tapiando la pared agujereada. No menos de diez metros de túnel llenarían de tierra toda la panadería. Si Xiqui en teoría no podía salir de la Cuarta donde le destinaron tras un paso por la Quinta, y lo del volumen de tierra no tenía respuesta para mí, tampoco la tenía el continuo trasiego a la vecina lavandería, que un maricón barriochinoso al más puro estilo del Paralelo de los 50, la Martirio, tenía convertida en una casa de putas con sus pupilas, varios travestis. Unos montones de mantas entre máquinas y otras de cortinas y separación de quita y pon constituían la decoración de tan especial burdel. Los mismos funcionarios que persiguieron en teoría a machamartillo la homosexualidad en el franquismo permitían la situación, completando con el cine dominical el ambiente del Barrio Chino. El pequeño patio donde convergían panadería, lavandería, geriatría y una pequeña galería en obras, la Séptima, se convirtió en un muy curioso mundo aparte, donde lo mismo se escapaban que se celebraban banquetes de langostas (proporcionadas por unos mafiosos franceses) al horno acompañadas de los mejores vinos, y de paso unas rayas. Curiosos esos franceses que precursores y amigos del Vacarizzi muerto de un disparo desde el exterior, aportaron a la cárcel tanto dinero y droga que desde el primer momento se convirtieron en los reyes del lugar, anticipándose a lo que años después supusieron los colombianos. La Martirio moriría atracada en una operación de drogas, sin librarse del SIDA, que tanto ayudó a propagar.
Con los años he repasado la gran incidencia del juego en mi desgracia. Si el bingo de doña Pilar significó no solo un excelente año dentro de lo posible, la ludopatía descubierta muchos años después de mi abogado Luis Pascual Estevill, y como pequeña muestra la cena en el Casino de San Pere de Ribas del día anterior a mi detención, sumó en mi desgracia. Una buena baza para Piqué Vidal y Javier de la Rosa la debilidad por el juego del abogado de quien eligieron de víctima, considerando que ellos eran letrados, socios y financieros, entonces, de Arturo Suqué, dueño de Casinos de Cataluña SA.
Un año muy caliente para mí. En orden interno era difícil mejorar la situación. Ana me visitaba muy a menudo. Los visavís, aunque incómodos, de pié, los había casi a voluntad. La comida y el ambiente inmejorable, pero en mi fuero interno sabía que al año de Economato, a primera vista de todo el movimiento carcelario y aquel mejunje de números tan hábilmente cuadrados, exigían una salida en silencio y por el foro.
Si sorteaba bien la vida diaria, entrado 1982 se crearon dos situaciones que por si solas elevaban más si cabía mi capacidad de dominio del “estrés”, por peligrosas, y que otras posteriores sobrepasarían. Una, el traspaso por sorpresa de mi destino del Economato a “ordenanza” de Doña Pilar Pato. A Don Daniel no le sentó nada bien que quien se había convertido en su perfecta máquina contable, sin consultas previas, a las ocho de la mañana le dieran la orden de sustituirlo. Salió disparado a la Dirección. La escena la recordaré toda la vida, y sé que quien vive y la presenció, Don Jesús, también. El poco tiempo de su ausencia, me sentí en “capilla”. Don Daniel era uno de los hombres poderosos de la cárcel, que abortara mi pretensión y descargara su ira contra mí, más que posible. Ignoro que sucedió en el despacho del Director Camacho, pero quedó claro que el poder de Doña Pilar Pato estaba por encima del de Don Daniel e incluso del Administrador “El Cojones”. ¿O el Director les convenció que no era conveniente, dado la evolución política, que un preso supiera tanto sobre los números de la casa?. Sea como fuere, por toda despedida me soltó un “Ya me dirá usted Rafael (siempre me trató de usted pero con el nombre de pila por delante) cuánto le ha pagado a Pilar…”. Mi contestación sobre que entendiera que debía buscar mi libertad, además de mi comodidad en la cárcel, no fueron argumentos, ni me extendí demasiado en convencerle. Un gesto agrio y se acabó. Recorrí el ancho pasillo de entre cancelas hasta la escalera que conducía al locutorio de “jueces”, al visavís y a los despachos de Doña Pilar, a velocidad de vértigo, hasta reunirme con el “ordenanza” de locutorio y visavís, Camacho, mi joven contrincante de frontón.
La otra situación, más compleja, si cabía. Había llegado el momento de quitarme de encima al sinvergüenza, mi abogado Luis Pascual Estevill. La gota que desbordó el baso no sería ni siquiera sus negativas a liquidar lo que ni de lejos se le entregó para minutas, la liquidación de las cobradas letras de la venta de la discoteca Charly Max, ya pagados además por minutas unos ocho millones de entonces. Muchísimo dinero para el resultado a la vista, pero además las fábulas ciudadanas le hacían íntimo de Juan Piqué Vidal, y los demás abogados del caso, como el de Bruna, el catedrático Octavio Pérez Victoria. Todos al unísono argumentando la absoluta negativa del Presidente de la Audiencia el Excelentísimo Alfonso Hernández Pardo, y dueño del Caso Consorcio, a dictar libertad con fianza, común en todos los demás casos económicos. La clave y excusa, un recurso de competencia al Supremo. Hablado con Ana, “Rafael convéncete, vosotros sois unos pajaritos”. Yo ya estaba convencido desde antes que el juez admitiera ni siquiera mi procesamiento, por la simple lectura de la denuncia presentada por Ayuntamiento y Consorcio, no así mis compañeros de causa. Convenimos con Ana recurrir a otro abogado, y antes de que se pusiera de acuerdo con los demás, o sea, se vendiera, le enviamos al Supremo. No eran ni rumores ni mi mujer, simple intuición, allí, en Madrid, descubriría algo.
La sorpresa fue mayúscula al descubrir, no algo, ¡nada!. El pretendido recurso que según los abogados, y no solo el mío, sino Octavio Pérez Victoria, y Federico de Valenciano, un viejo fiscal militar, el de Fernando Serena, excusa de las negativas a la libertad con fianza desde hacía UN AÑO, no existía. En el Supremo no se recibió, o por lo menos nadie sabía de su existencia. Pasaría casi otro año hasta que leyera el 8 de Marzo de 1983, en El PAÍS, la noticia de que una limpiadora tiró a la papelera los “particulares” del recurso del Caso Consorcio de la Zona Franca. Era evidente que estaba rodeado y defendido por verdaderos gansters, mafiosos de despacho, sinvergüenzas sin límite, y aun no habían alcanzado el cenit de su carrera, los 90.
El 7 de Mayo Pascual Estevill entregaba a mi mujer la carta de renuncia a mi defensa. Nunca leí en la prensa esa renuncia. En el 82 porque ya se escribía poco sobre el caso, y siempre al dictado de los “otros” (nunca ningún periodista habló conmigo), y pasados muchos años cuando se escribió, primero del famoso Juez azote de la burguesía, y después como extorsionador y corrupto, se añadía en los muchos artículos y reseñas biográficas que me defendió hasta en el juicio (libro del exitoso periodista Félix Martínez). Ni que decir tiene que di por perdidos varios millones de pesetas. Inicié pues el segundo semestre de 1982 sin abogado, pero fuera del Economato. Un año por delante que dejarían en ridículo las corrupciones contables. El ancho pasillo del piso sobre el de entrada a la cárcel, donde se encontraban las cabinas del locutorio de “jueces” y en frente las “técnicas” de “clasificación” tras la condena, superaban en mucho la inmoralidad de las corrupciones de la planta baja.
Mi amigo Camacho se ratificaba en que había conseguido el mayor chollo imaginable. Ni patio exterior, ni gaitas. Limpiar la oficina, subir los cafés a Doña Pilar y Don Antonio, e ir por las galerías a avisar y traer a la oficina los cuatro o cinco presos citados para su estudio psicológico y jurídico, total, un par de horas. Después le ayudaría a fregar los largos pasillos y sala de visavis. A cambio, poder comer con Ana (según guardias), y después meterse por varios de los rincones (él ya tenía un colchón en el pequeño espacio de las ruedas de reconocimiento). Pero Doña Pilar, por desgracia para mí, desde el primer momento me destinó a otros trabajos. De nuevo una vieja máquina de escribir.
Continuará…ver www.lagrancorrupcion.com
lunes, 31 de diciembre de 2007
viernes, 28 de diciembre de 2007
X. JUICIO GRAN TIBIDABO
JUICIO GRAN TIBIDABO
¿Quién falta en el banquillo?.
Rafael del Barco Carreras
Un tal José Ruiz, con agentes captadores, consigue en los años 90, 30.000 mil millones de unos 10.000 ahorradores. Paga comisiones a sus captadores e intereses a sus inversores al margen de las “normas oficiales”, y sus acciones tienen el valor que él marca para seguir captando más dinero. Lo clásico, la mecánica de cualquier pirámide. También lo normal en la creación de tantos grupos financieros españoles, quebrados por fraude. Pero a diferencia de otros, éste invierte el dinero, que resta después de pagar el elevadísimo coste de continuar captando, en operaciones de ventas a plazo, leasing, cargando fuertes intereses. Y un buen día llegan los inspectores del Banco de España y la CNMV, Comisión Nacional del Mercado de Valores, y le dicen que se acabó. El hombre firma lo que le ponen delante para no parar de inmediato con sus huesos en la cárcel, y el “chiringuito financiero” pasa a manos “oficiales”.
La segunda parte, la que debería dilucidarse en el Juicio actual, pasados dieciséis años, es el porqué, cómo y quién decide que esas operaciones a plazo, las letras a cargo de compradores de coches, maquinaria o todo tipo de bienes “muebles e inmuebles”, los 30.000 millones que cubren a todos los inversores se abonen en el BANCO HISPANO AMERICANO, convertidos en dinero contante y sonante. Un banco debatiéndose entre posibles fusiones para apuntalar su existencia, presidido por José María Amusátegui, abogado del Estado procedente del “club de altos cargos franquistas”, que con su segundo Corcóstegui cobrarán la indemnización más fabulosa del Mundo por jubilarse un año antes de la edad reglamentaria, 109.000.000 de € casi 18.000 millones de pesetas para el SEGUNDO y unos 4.000 millones para él. Tan extraña la diferencia entre uno y otro, y tan anormales las astronómicas cifras que se denunciaron, rematando lo rocambolesco la sentencia de “inocencia”. Amusátegui conocía desde mucho antes a Javier de la Rosa, interviniendo en el fiasco del Banco de Madrid de los Franco. Insisto que en ese “poti poti de historias y supermillones” desaparecieron mucho más de 30.000 millones, entre otros las acciones de los grandes bancos propiedad del grupo TORRAS-KIO, paquetes mayoritarios perdidos por las cuentas no contabilizadas de las propias filiales bancarias en paraísos fiscales, con otra sentencia de INOCENCIA.
TOTAL. Primero nadie preguntará a Don Mariano Rubio, Gobernador del Banco de España, que también pasó por la cárcel, o a sus sucesores y coetáneos en la Inspección del Banco, o a Luis Carlos Croissier, Presidente del CNMV (hombres del Ministro de Hacienda Carlos Solchaga), porqué permiten ese abono “regalo” a quien se dio de baja en el “Registro de Altos Cargos de Banca” por su desastrosa actuación en el Banco Garriga Nogués, 1985-6, y en cuanto a Bolsa, sus manejos con las acciones del Grupo Torras-KIO son de escándalo “alterando precios”, 1988 al 90, sin olvidar, y bien recordada por el Vicepresidente de aquel Gobierno, Narcís Serra, su implicación DIRECTA (según firmó el Juez Especial José Álvarez Martínez, sin implicarlo) en el Caso Consorcio de la Zona Franca, que el mismo Serra descubrió y denunció, 1975 al 80. Y más, cómo se fabrica una OPA con el propio dinero de la intervenida sociedad Consorcio Nacional del Leasing SA.
Ellos contestarían ante un tribunal que esas arbitrariedades y hasta actuaciones delictivas las ordenó “alguien”... y ese alguien quedará en el olvido, cuando es indispensable para que con la “responsabilidad civil subsidiaria” cobraran los reales propietarios de los 30.000 millones. Pero ese hilo para sacar el ovillo ya se rompió al inicio del sumario (en la hégira del Fiscal Jefe Vitalicio Carlos Jiménez Villarejo y su segundo José María Mena), cuando los perjudicados reclamaron, y ahora, y en este Juicio, solo cabía imponer las penas por apropiación indebida, falsedad documental, administración fraudulenta, delito fiscal, y estafa, a Javier de la Rosa Martí, y siete acusados más. Y desde el primer momento se les tratará con “guante blanco”. Y repito, comparar sus cuatro meses de cárcel con mis tres años preventivo en el Consorcio de la Zona Franca, o los trece años de sumario, con mis siete meses, y la traca final de los TRES AÑOS por toda petición fiscal y parte acusadora privada, y “borrón y cuenta nueva”, es de escándalo…pero si ni siquiera esos 10.000 perjudicados se echan a la calle… ni menos los 300.000 que gritaron a favor de JORDI PUJOL cuando la Banca Catalana… pues bueno…!a vivir que son dos días!... ¡Spain is diferent!...y la CATALONIA mucho más…ver www.lagrancorrupcion.com
¿Quién falta en el banquillo?.
Rafael del Barco Carreras
Un tal José Ruiz, con agentes captadores, consigue en los años 90, 30.000 mil millones de unos 10.000 ahorradores. Paga comisiones a sus captadores e intereses a sus inversores al margen de las “normas oficiales”, y sus acciones tienen el valor que él marca para seguir captando más dinero. Lo clásico, la mecánica de cualquier pirámide. También lo normal en la creación de tantos grupos financieros españoles, quebrados por fraude. Pero a diferencia de otros, éste invierte el dinero, que resta después de pagar el elevadísimo coste de continuar captando, en operaciones de ventas a plazo, leasing, cargando fuertes intereses. Y un buen día llegan los inspectores del Banco de España y la CNMV, Comisión Nacional del Mercado de Valores, y le dicen que se acabó. El hombre firma lo que le ponen delante para no parar de inmediato con sus huesos en la cárcel, y el “chiringuito financiero” pasa a manos “oficiales”.
La segunda parte, la que debería dilucidarse en el Juicio actual, pasados dieciséis años, es el porqué, cómo y quién decide que esas operaciones a plazo, las letras a cargo de compradores de coches, maquinaria o todo tipo de bienes “muebles e inmuebles”, los 30.000 millones que cubren a todos los inversores se abonen en el BANCO HISPANO AMERICANO, convertidos en dinero contante y sonante. Un banco debatiéndose entre posibles fusiones para apuntalar su existencia, presidido por José María Amusátegui, abogado del Estado procedente del “club de altos cargos franquistas”, que con su segundo Corcóstegui cobrarán la indemnización más fabulosa del Mundo por jubilarse un año antes de la edad reglamentaria, 109.000.000 de € casi 18.000 millones de pesetas para el SEGUNDO y unos 4.000 millones para él. Tan extraña la diferencia entre uno y otro, y tan anormales las astronómicas cifras que se denunciaron, rematando lo rocambolesco la sentencia de “inocencia”. Amusátegui conocía desde mucho antes a Javier de la Rosa, interviniendo en el fiasco del Banco de Madrid de los Franco. Insisto que en ese “poti poti de historias y supermillones” desaparecieron mucho más de 30.000 millones, entre otros las acciones de los grandes bancos propiedad del grupo TORRAS-KIO, paquetes mayoritarios perdidos por las cuentas no contabilizadas de las propias filiales bancarias en paraísos fiscales, con otra sentencia de INOCENCIA.
TOTAL. Primero nadie preguntará a Don Mariano Rubio, Gobernador del Banco de España, que también pasó por la cárcel, o a sus sucesores y coetáneos en la Inspección del Banco, o a Luis Carlos Croissier, Presidente del CNMV (hombres del Ministro de Hacienda Carlos Solchaga), porqué permiten ese abono “regalo” a quien se dio de baja en el “Registro de Altos Cargos de Banca” por su desastrosa actuación en el Banco Garriga Nogués, 1985-6, y en cuanto a Bolsa, sus manejos con las acciones del Grupo Torras-KIO son de escándalo “alterando precios”, 1988 al 90, sin olvidar, y bien recordada por el Vicepresidente de aquel Gobierno, Narcís Serra, su implicación DIRECTA (según firmó el Juez Especial José Álvarez Martínez, sin implicarlo) en el Caso Consorcio de la Zona Franca, que el mismo Serra descubrió y denunció, 1975 al 80. Y más, cómo se fabrica una OPA con el propio dinero de la intervenida sociedad Consorcio Nacional del Leasing SA.
Ellos contestarían ante un tribunal que esas arbitrariedades y hasta actuaciones delictivas las ordenó “alguien”... y ese alguien quedará en el olvido, cuando es indispensable para que con la “responsabilidad civil subsidiaria” cobraran los reales propietarios de los 30.000 millones. Pero ese hilo para sacar el ovillo ya se rompió al inicio del sumario (en la hégira del Fiscal Jefe Vitalicio Carlos Jiménez Villarejo y su segundo José María Mena), cuando los perjudicados reclamaron, y ahora, y en este Juicio, solo cabía imponer las penas por apropiación indebida, falsedad documental, administración fraudulenta, delito fiscal, y estafa, a Javier de la Rosa Martí, y siete acusados más. Y desde el primer momento se les tratará con “guante blanco”. Y repito, comparar sus cuatro meses de cárcel con mis tres años preventivo en el Consorcio de la Zona Franca, o los trece años de sumario, con mis siete meses, y la traca final de los TRES AÑOS por toda petición fiscal y parte acusadora privada, y “borrón y cuenta nueva”, es de escándalo…pero si ni siquiera esos 10.000 perjudicados se echan a la calle… ni menos los 300.000 que gritaron a favor de JORDI PUJOL cuando la Banca Catalana… pues bueno…!a vivir que son dos días!... ¡Spain is diferent!...y la CATALONIA mucho más…ver www.lagrancorrupcion.com
miércoles, 26 de diciembre de 2007
VI. JUICIO GRAN TIBIDABO
DEL ABOGADO DEL ESTADO
A LA MALA SALUD DE HIERRO DE
MANUEL PRADO Y COLÓN DE CARVAJAL
JUICIO GRAN TIBIDABO
Rafael del Barco Carreras
El Presidente de la Sala interrumpió al Abogado del Estado. No es que no se le entendiera nada por farragosos tecnicismos, es que llevaba la lección tan bien aprendida que la recitaba a una velocidad tal que nadie le entendió. Ni letrados ni los pocos legos en Derecho presentes. Mientras soltaba su chorreo de palabras, en jerga pura y dura, a mí se me ocurría que escribiría un lector que además de que me insulta en un blog, después de leer mis escritos, dice varias veces, ¡qué atento e interesado!, se va a la farmacia a por las aspirinas para hacer una tortilla. ¡Las cosas de INTERNET!, la única ventana a la verdad. Y la VERDAD que se debería reflejar en un JUICIO PÚBLICO y establecer entre las exposiciones de defensores y acusadores, en este caso, viciado desde hace quince años, contaminado, pervertido, pasado por la sartén de la corrupción, NO SE SABRÁ NUNCA.
¿Y porqué no se sabrá nunca?, porque esos TREINTA MIL MILLONES, repito, se engloban en una disparatada vida, la de JAVIER DE LA ROSA, que en su ambiciosa y psicópata huida hacia delante, paga y corrompe a quien convenga (siempre con dinero ajeno), y flota en un ambiente tan corrompido que quienes debieron DETENER a sus veinte años, le ponen una alfombra tan mullida que de no tropezar con empecinados acusadores, LOS KUWAITÍES y sus denuncias en LONDRES de donde provienen la mayoría de pruebas condenatorias, SUS OPERACIONES Y CUENTAS SUIZAS, en España nadie le hubiera detenido. A recordar que el Juez Miguel Moreiras Caballero, de la Audiencia Nacional, no encontraba delitos en la denuncia por TORRAS-KIO. ¡Otra vida ejemplar la del tal Moreiras!.
Leer la denuncia del abogado CARLOS OBREGÓN, en defensa POR ABOGADO DE OFICIO de CARLOS ODENA, ver www.lagrancorrupcion.com, al TSJC, Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, del 22-8-91, PENAL 43/90 y ACUMULADO 24/91, ARCHIVADA Y VUELTA ARCHIVAR A PESAR DE QUE EL SUPREMO ORDENARA SU INSTRUCCIÓN, es tan escarnecedor como el olvido de mis escritos y denuncias al Juzgado de 1980, o mi denuncia contra el Juez Instructor, Ezequiel Miranda de Dios, por su multimillonario piso en el 2005, ¡archivada!. Y si a mí me costó tres años en La Modelo la osadía de denunciar a Javier, y Carlos Odena murió en prisión, a su buen y gran abogado CARLOS OBREGÓN le costó ser tiroteado, quemado su despacho y EXPULSADO DEL COLEGIO DE ABOGADOS por el CASO SIRSA contra Javier en 1987. ¡Murió de infarto cerebral, cómo no!.
1980, mis denuncias, 1987 las de Obregón, 1991 las de Odena, y estamos en 2007.
Y a lo que iba, ¿qué hace en los banquillos el embajador real MANUEL PRADO Y COLÓN DE CARBAJAL, y su cuenta en Suiza por 10.000 millones de pesetas?. Varios juicios en Madrid, cumple prisión, unos meses, y vuelta con la eterna enfermedad. El Presidente, después de deponer el Abogado del Estado (lo de deponer se debería entender en su significado fisiológico) ordena una interrupción de media hora para de acuerdo con todas las partes firmar el auto ahorrándole sufrimientos al enfermo y que no asista a las sesiones, que al paso y espíritu que vamos, ni existirán.
Si al Fiscal Jefe Vitalicio Mena le gustaba soltar a la prensa lo de “CASO AISLADO” refiriéndose a las perversiones del Juez Pascual Estevill, tan uña y carne con este JUICIO Y CASO, aquí AISLÓ TANTO que ni se entiende ni se entenderá nada, y si alguien lo intenta ni con tortilla de aspirinas lo conseguirá. ¿Y la Prensa Barcelonesa donde estaba en su gran labor democrática y moderadora del Poder, de quién vive subvencionada, por publicidad, y créditos, en 1980, 1987, 1991, y donde está en el 2005 y 2007?, ¡otra tortilla de aspirinas!.
A LA MALA SALUD DE HIERRO DE
MANUEL PRADO Y COLÓN DE CARVAJAL
JUICIO GRAN TIBIDABO
Rafael del Barco Carreras
El Presidente de la Sala interrumpió al Abogado del Estado. No es que no se le entendiera nada por farragosos tecnicismos, es que llevaba la lección tan bien aprendida que la recitaba a una velocidad tal que nadie le entendió. Ni letrados ni los pocos legos en Derecho presentes. Mientras soltaba su chorreo de palabras, en jerga pura y dura, a mí se me ocurría que escribiría un lector que además de que me insulta en un blog, después de leer mis escritos, dice varias veces, ¡qué atento e interesado!, se va a la farmacia a por las aspirinas para hacer una tortilla. ¡Las cosas de INTERNET!, la única ventana a la verdad. Y la VERDAD que se debería reflejar en un JUICIO PÚBLICO y establecer entre las exposiciones de defensores y acusadores, en este caso, viciado desde hace quince años, contaminado, pervertido, pasado por la sartén de la corrupción, NO SE SABRÁ NUNCA.
¿Y porqué no se sabrá nunca?, porque esos TREINTA MIL MILLONES, repito, se engloban en una disparatada vida, la de JAVIER DE LA ROSA, que en su ambiciosa y psicópata huida hacia delante, paga y corrompe a quien convenga (siempre con dinero ajeno), y flota en un ambiente tan corrompido que quienes debieron DETENER a sus veinte años, le ponen una alfombra tan mullida que de no tropezar con empecinados acusadores, LOS KUWAITÍES y sus denuncias en LONDRES de donde provienen la mayoría de pruebas condenatorias, SUS OPERACIONES Y CUENTAS SUIZAS, en España nadie le hubiera detenido. A recordar que el Juez Miguel Moreiras Caballero, de la Audiencia Nacional, no encontraba delitos en la denuncia por TORRAS-KIO. ¡Otra vida ejemplar la del tal Moreiras!.
Leer la denuncia del abogado CARLOS OBREGÓN, en defensa POR ABOGADO DE OFICIO de CARLOS ODENA, ver www.lagrancorrupcion.com, al TSJC, Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, del 22-8-91, PENAL 43/90 y ACUMULADO 24/91, ARCHIVADA Y VUELTA ARCHIVAR A PESAR DE QUE EL SUPREMO ORDENARA SU INSTRUCCIÓN, es tan escarnecedor como el olvido de mis escritos y denuncias al Juzgado de 1980, o mi denuncia contra el Juez Instructor, Ezequiel Miranda de Dios, por su multimillonario piso en el 2005, ¡archivada!. Y si a mí me costó tres años en La Modelo la osadía de denunciar a Javier, y Carlos Odena murió en prisión, a su buen y gran abogado CARLOS OBREGÓN le costó ser tiroteado, quemado su despacho y EXPULSADO DEL COLEGIO DE ABOGADOS por el CASO SIRSA contra Javier en 1987. ¡Murió de infarto cerebral, cómo no!.
1980, mis denuncias, 1987 las de Obregón, 1991 las de Odena, y estamos en 2007.
Y a lo que iba, ¿qué hace en los banquillos el embajador real MANUEL PRADO Y COLÓN DE CARBAJAL, y su cuenta en Suiza por 10.000 millones de pesetas?. Varios juicios en Madrid, cumple prisión, unos meses, y vuelta con la eterna enfermedad. El Presidente, después de deponer el Abogado del Estado (lo de deponer se debería entender en su significado fisiológico) ordena una interrupción de media hora para de acuerdo con todas las partes firmar el auto ahorrándole sufrimientos al enfermo y que no asista a las sesiones, que al paso y espíritu que vamos, ni existirán.
Si al Fiscal Jefe Vitalicio Mena le gustaba soltar a la prensa lo de “CASO AISLADO” refiriéndose a las perversiones del Juez Pascual Estevill, tan uña y carne con este JUICIO Y CASO, aquí AISLÓ TANTO que ni se entiende ni se entenderá nada, y si alguien lo intenta ni con tortilla de aspirinas lo conseguirá. ¿Y la Prensa Barcelonesa donde estaba en su gran labor democrática y moderadora del Poder, de quién vive subvencionada, por publicidad, y créditos, en 1980, 1987, 1991, y donde está en el 2005 y 2007?, ¡otra tortilla de aspirinas!.
sábado, 22 de diciembre de 2007
V. JUICIO GRAN TIBIDABO... antecedentes
1991. GRAN TIBIDABO
Y JORDI PUJOL con FELIPE GONZÁLEZ.
Rafael del Barco Carreras
Los kuwaitíes anularon los poderes a Javier de la Rosa Martí como hombre de KIO en España. El Gobierno de España, Felipe González, les había recomendado que cambiaran su hombre, que no era de fiar ni bien visto. Pero Hussein invade Kuwait. La famosa GUERRA DEL GOLFO, que los graciosillos castizos madrileños traducirían en UNA GUERRA PARA UN GOLFO, unos golfos, diría yo, y la Prensa barcelonesa convirtiendo a De la Rosa en el gran adalid del “pueblo kuwaití”. ¡Otra majadería de impacto!. Publicidad a página entera en la Vanguardia, al igual que en 1980 con el Consorcio de la Zona Franca, donde el Banco Garriga Nogués se convertía en el “banco que lava más blanco”, y nunca más cierto el chiste. Un milagro, de estar en la picota, defenestrado y preparando los kuwaitíes la racha de denuncias donde le caerían condenas y años de cárcel, pasa a SALVADOR DE SU PATRIA, solo para consumo español interior. Al tiempo, 1991, Pujol clama para que otro escándalo piramidal, el Consorcio Nacional del Leasing SA, empresa intervenida por el Estado, con miles de inversores, se convierta en la base de un banco catalán, “Cataluña necesita el Banco de Cataluña”. Y Pujol decide en Madrid, eje de la Gobernabilidad.
Y la BANDA se mueve a nivel frenético. Perder la fuente de los petrodólares con que construyeron una pirámide de empresas en quiebra engañando a los kuwaitíes (a la vez que untaban a sus ejecutivos en Londres), a la Bolsa Española y sus inversores (fabricando cotizaciones), y al ESTADO con subvenciones y créditos, les obligaba diversificarse. Una nómina de cien abogados, otra en Chek In, empresa de seguridad con asesinos de los GAL a su mando, otra de RELACIONES PÚBLICAS con Federico Gallo y el ex de Julio Iglesias, Alfredo Fraile, y toda una profunda truppe de corruptos a los que habría que seguir alimentando, para mantenerse en pié, ricos, libres y VIVOS (engañar a árabes podría tener fatales resultados pues en sus países es fácil perder la mano por ladrón y la cabeza por enfrentarse y robar al Poder). De la Rosa hablaba de construir un grupo al margen de los moros, sin olvidarse de sus declaraciones sobre retirarse, jubilarse, a los CUARENTA Y PICO AÑOS. Y JUAN PIQUÉ VIDAL con el flamante juez LUIS PASCUAL ESTEVILL en 1990, antes de la guerra del Golfo, pero cuando ya los petrodólares retrocedían y hasta exigían devoluciones, montan el negocio de las extorsiones y chantajes con las listas en la mano del gran escándalo del IVA, y otros, cientos de empresas y empresarios barceloneses de primera fila habían comprado facturas falsas, y al alimón con sus amigos y socios los jefes e inspectores de LA DELEGACIÓN DE HACIENDA (el lo “Sabía toda Barcelona”). Y en ese marco de delitos y desastres, su gran amigo o “¿capo?” JORDI PUJOL, con sus forzosos o amigos “socios” los socialistas madrileños, les ponen en sus manos los 30.000 millones a los que añadirán la realización de PORT AVENTURA, su chollo de expropiaciones, y la CAIXA, DE FINANCIERA. ¡Ahí es nada!. Y se superpone en el tiempo la transferencia a SUIZA de 500 millones de dólares vaciando TORRAS-KIO, ¿iban con ellos los 30.000 millones?. La secretaria de De la Rosa confesará en un juicio que ella advirtió de la retirada de poderes, pero con la guerra los kuwaitíes olvidarían inscripciones en registros, o sea, que ordenó pagos, firmó talones, ventas y transferencias sabiendo que ya no podía hacerlo, bueno, ¡poder sí!, deber no. Ni siquiera se trató de un desfalco, fue un simple ROBO, muchos ROBOS. Y cuentan que los kuwaitíes en el exilio intentaron detener el expolio, a la vez que Hussein reclamaba por derecho de conquista, y que FELIPE GONZÁLEZ tuvo en la mesa el decreto de INTERVENCIÓN para congelar cualquier movimiento de fondos kuwaití, pero no solo no se intervino sino que desde el Poder se participa en el reparto.
Un entrante para situarnos en una época que como en 1980 sonrojaría a los creadores de las HEMEROTECAS, verdad oficial, si tuvieran la capacidad de sonrojo porque su duro rostro ya no permita esas debilidades. La BANDA “Piqué Vidal-Pascual Estevill-De la Rosa”, entonces por ese orden, y bajo el paraguas y batuta de JORDI PUJOL (con varios hombres enlace a cargo de la Generalitat entre ellos el hermano del propio De la Rosa) viviría su último boom de dinero y PODER. PUJOL sabía muy bien con quien se jugaba los cuartos, lo que ignoro si los grandes ejecutivos de la BANDA sabían la capacidad de maniobra de PUJOL, y para una duda, el encarcelamiento de JORDI PLANASDEMUNT, su Director de Finanzas, (a quien conocí en el Geriátrico de La Modelo, yo despachando en el Economato), al tiempo que nombraban a Pascual Estevill miembro de la ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACION DE CATALUÑA, paso previo al CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL, y delegado del mismo en CATALUÑA, cargo que demuestra la burla del bulo de que se lo quitaban de encima. Le quitaban el juzgado 26 para ponerlos a TODOS bajo su bota. Releyendo www.lagrancorrupcion.com seguiré elucubrando sobre PUJOL, FELIPE GONZÁLEZ Y LA BANDA.
Y JORDI PUJOL con FELIPE GONZÁLEZ.
Rafael del Barco Carreras
Los kuwaitíes anularon los poderes a Javier de la Rosa Martí como hombre de KIO en España. El Gobierno de España, Felipe González, les había recomendado que cambiaran su hombre, que no era de fiar ni bien visto. Pero Hussein invade Kuwait. La famosa GUERRA DEL GOLFO, que los graciosillos castizos madrileños traducirían en UNA GUERRA PARA UN GOLFO, unos golfos, diría yo, y la Prensa barcelonesa convirtiendo a De la Rosa en el gran adalid del “pueblo kuwaití”. ¡Otra majadería de impacto!. Publicidad a página entera en la Vanguardia, al igual que en 1980 con el Consorcio de la Zona Franca, donde el Banco Garriga Nogués se convertía en el “banco que lava más blanco”, y nunca más cierto el chiste. Un milagro, de estar en la picota, defenestrado y preparando los kuwaitíes la racha de denuncias donde le caerían condenas y años de cárcel, pasa a SALVADOR DE SU PATRIA, solo para consumo español interior. Al tiempo, 1991, Pujol clama para que otro escándalo piramidal, el Consorcio Nacional del Leasing SA, empresa intervenida por el Estado, con miles de inversores, se convierta en la base de un banco catalán, “Cataluña necesita el Banco de Cataluña”. Y Pujol decide en Madrid, eje de la Gobernabilidad.
Y la BANDA se mueve a nivel frenético. Perder la fuente de los petrodólares con que construyeron una pirámide de empresas en quiebra engañando a los kuwaitíes (a la vez que untaban a sus ejecutivos en Londres), a la Bolsa Española y sus inversores (fabricando cotizaciones), y al ESTADO con subvenciones y créditos, les obligaba diversificarse. Una nómina de cien abogados, otra en Chek In, empresa de seguridad con asesinos de los GAL a su mando, otra de RELACIONES PÚBLICAS con Federico Gallo y el ex de Julio Iglesias, Alfredo Fraile, y toda una profunda truppe de corruptos a los que habría que seguir alimentando, para mantenerse en pié, ricos, libres y VIVOS (engañar a árabes podría tener fatales resultados pues en sus países es fácil perder la mano por ladrón y la cabeza por enfrentarse y robar al Poder). De la Rosa hablaba de construir un grupo al margen de los moros, sin olvidarse de sus declaraciones sobre retirarse, jubilarse, a los CUARENTA Y PICO AÑOS. Y JUAN PIQUÉ VIDAL con el flamante juez LUIS PASCUAL ESTEVILL en 1990, antes de la guerra del Golfo, pero cuando ya los petrodólares retrocedían y hasta exigían devoluciones, montan el negocio de las extorsiones y chantajes con las listas en la mano del gran escándalo del IVA, y otros, cientos de empresas y empresarios barceloneses de primera fila habían comprado facturas falsas, y al alimón con sus amigos y socios los jefes e inspectores de LA DELEGACIÓN DE HACIENDA (el lo “Sabía toda Barcelona”). Y en ese marco de delitos y desastres, su gran amigo o “¿capo?” JORDI PUJOL, con sus forzosos o amigos “socios” los socialistas madrileños, les ponen en sus manos los 30.000 millones a los que añadirán la realización de PORT AVENTURA, su chollo de expropiaciones, y la CAIXA, DE FINANCIERA. ¡Ahí es nada!. Y se superpone en el tiempo la transferencia a SUIZA de 500 millones de dólares vaciando TORRAS-KIO, ¿iban con ellos los 30.000 millones?. La secretaria de De la Rosa confesará en un juicio que ella advirtió de la retirada de poderes, pero con la guerra los kuwaitíes olvidarían inscripciones en registros, o sea, que ordenó pagos, firmó talones, ventas y transferencias sabiendo que ya no podía hacerlo, bueno, ¡poder sí!, deber no. Ni siquiera se trató de un desfalco, fue un simple ROBO, muchos ROBOS. Y cuentan que los kuwaitíes en el exilio intentaron detener el expolio, a la vez que Hussein reclamaba por derecho de conquista, y que FELIPE GONZÁLEZ tuvo en la mesa el decreto de INTERVENCIÓN para congelar cualquier movimiento de fondos kuwaití, pero no solo no se intervino sino que desde el Poder se participa en el reparto.
Un entrante para situarnos en una época que como en 1980 sonrojaría a los creadores de las HEMEROTECAS, verdad oficial, si tuvieran la capacidad de sonrojo porque su duro rostro ya no permita esas debilidades. La BANDA “Piqué Vidal-Pascual Estevill-De la Rosa”, entonces por ese orden, y bajo el paraguas y batuta de JORDI PUJOL (con varios hombres enlace a cargo de la Generalitat entre ellos el hermano del propio De la Rosa) viviría su último boom de dinero y PODER. PUJOL sabía muy bien con quien se jugaba los cuartos, lo que ignoro si los grandes ejecutivos de la BANDA sabían la capacidad de maniobra de PUJOL, y para una duda, el encarcelamiento de JORDI PLANASDEMUNT, su Director de Finanzas, (a quien conocí en el Geriátrico de La Modelo, yo despachando en el Economato), al tiempo que nombraban a Pascual Estevill miembro de la ACADEMIA DE JURISPRUDENCIA Y LEGISLACION DE CATALUÑA, paso previo al CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL, y delegado del mismo en CATALUÑA, cargo que demuestra la burla del bulo de que se lo quitaban de encima. Le quitaban el juzgado 26 para ponerlos a TODOS bajo su bota. Releyendo www.lagrancorrupcion.com seguiré elucubrando sobre PUJOL, FELIPE GONZÁLEZ Y LA BANDA.
jueves, 20 de diciembre de 2007
IV. JUICIO GRAN TIBIDABO
COMO ENTRE TRILEROS
DESAPARECE EL DELITO FISCAL
JUICIO GRAN TIBIDABO.
Rafael del Barco Carreras
Y sin más delitos que camuflar, otro de los defensores (los demás se atuvieron a lo tan bien razonado por el abogado Francesc Jufresa defensor de Javier de la Rosa) se esforzó en desmontar el único delito que quedaba en pie después de los PACTOS entre fiscalía, defensores y acusadores. DELITO FISCAL, del que ya estaba excluido Javier, por los pactos aceptando la culpabilidad, los TRES AÑOS.
Difícil entender para el común de los mortales, para eso los siglos han construido el farragoso léxico leguleyo, pero más o menos inteligible para un contable como yo, siempre ante la pregunta de dónde y a dónde va cada cantidad en los movimientos empresariales y financieros. Teoría, el Estado no puede pretender acusar de Delito Fiscal por un dinero definido como estafado. Un disparate que debiera cargar el IVA y liquidar al Estado, o pagar los seguros sociales de sus colaboradores necesarios. Léase sobres a políticos, periodistas, policías, jueces y demás. Sumando la teoría a la de Jufresa, que cargaba en el conocimiento TOTAL del ESTADO en la operación de traspaso por OPA del CONSORCIO NACIONAL DEL LEASING S.A., sociedad intervenida por el propio Estado, a manos de Javier y su grupo, el DELITO NO EXISTÍA.
Decía mi abogado Rucabado que si en muchas reclamaciones fiscales el dinero ni siquiera había existido al fracasar muchos de los negocios base, legales y facturados, menos en los que el dinero era ilegal, porque ya generaban la acusación principal. Acusar y condenar a los narcotraficantes por no haber liquidado las ADUANAS sobrepasaba su entendimiento, y se condenó a muchos por ello.
Pero aquí y en este caso, el dinero si existió, y mucho, aunque se dedicara a un revoltijo de empresas con montañas de pérdidas y chatarra a desmantelar. Un bluf empresarial para estafar a las varias fuentes de financiación utilizadas por el estafador JAVIER DE LA ROSA MARTI y su grupo, en esa disparatada huída hacia delante iniciada con su padre Antonio de la Rosa Vázquez y el Consorcio de la Zona Franca.
Total, que como ya ha quedado probado por aceptado por las partes que se estafó, el Estado no puede pretender cobrar por esa estafa. El estafador paga su pena y ya ha liquidado. Perfecto, y más si en este caso pagará menos que por un tocomocho cualquiera.
Otra filigrana…la última…pues desde 1991 se han tejido cientos de puntadas hasta ese final… desapareciendo 30.000 millones… perdón…no menos de UN BILLÓN…de los de entonces…hoy a multiplicar por diez para entender la MAGNITUD de lo juzgado, sin sumarle las desgracias provocadas por la BANDA de delincuentes…y sus colaboradores necesarios, o ¡cerebros y capos!, a los que nunca podremos calificar de tales…ver www.lagrancorrupcion.com
DESAPARECE EL DELITO FISCAL
JUICIO GRAN TIBIDABO.
Rafael del Barco Carreras
Y sin más delitos que camuflar, otro de los defensores (los demás se atuvieron a lo tan bien razonado por el abogado Francesc Jufresa defensor de Javier de la Rosa) se esforzó en desmontar el único delito que quedaba en pie después de los PACTOS entre fiscalía, defensores y acusadores. DELITO FISCAL, del que ya estaba excluido Javier, por los pactos aceptando la culpabilidad, los TRES AÑOS.
Difícil entender para el común de los mortales, para eso los siglos han construido el farragoso léxico leguleyo, pero más o menos inteligible para un contable como yo, siempre ante la pregunta de dónde y a dónde va cada cantidad en los movimientos empresariales y financieros. Teoría, el Estado no puede pretender acusar de Delito Fiscal por un dinero definido como estafado. Un disparate que debiera cargar el IVA y liquidar al Estado, o pagar los seguros sociales de sus colaboradores necesarios. Léase sobres a políticos, periodistas, policías, jueces y demás. Sumando la teoría a la de Jufresa, que cargaba en el conocimiento TOTAL del ESTADO en la operación de traspaso por OPA del CONSORCIO NACIONAL DEL LEASING S.A., sociedad intervenida por el propio Estado, a manos de Javier y su grupo, el DELITO NO EXISTÍA.
Decía mi abogado Rucabado que si en muchas reclamaciones fiscales el dinero ni siquiera había existido al fracasar muchos de los negocios base, legales y facturados, menos en los que el dinero era ilegal, porque ya generaban la acusación principal. Acusar y condenar a los narcotraficantes por no haber liquidado las ADUANAS sobrepasaba su entendimiento, y se condenó a muchos por ello.
Pero aquí y en este caso, el dinero si existió, y mucho, aunque se dedicara a un revoltijo de empresas con montañas de pérdidas y chatarra a desmantelar. Un bluf empresarial para estafar a las varias fuentes de financiación utilizadas por el estafador JAVIER DE LA ROSA MARTI y su grupo, en esa disparatada huída hacia delante iniciada con su padre Antonio de la Rosa Vázquez y el Consorcio de la Zona Franca.
Total, que como ya ha quedado probado por aceptado por las partes que se estafó, el Estado no puede pretender cobrar por esa estafa. El estafador paga su pena y ya ha liquidado. Perfecto, y más si en este caso pagará menos que por un tocomocho cualquiera.
Otra filigrana…la última…pues desde 1991 se han tejido cientos de puntadas hasta ese final… desapareciendo 30.000 millones… perdón…no menos de UN BILLÓN…de los de entonces…hoy a multiplicar por diez para entender la MAGNITUD de lo juzgado, sin sumarle las desgracias provocadas por la BANDA de delincuentes…y sus colaboradores necesarios, o ¡cerebros y capos!, a los que nunca podremos calificar de tales…ver www.lagrancorrupcion.com
martes, 18 de diciembre de 2007
CLINICAS ABORTIVAS
CLÍNICAS ABORTIVAS
Rafael del Barco Carreras
Me inicié en la VIDA a los diecisiete años, 1957, en la Plaza Cataluña, empleado de banca, y estudiando por las tardes en el edificio del Banco de España, Instituto Bancario, hasta la mili. Uno de mis compañeros vivía en la calle Unión, pleno Barrio Chino, y en uno de tantos paseos le pregunté que era eso de GOMAS Y LAVAJES. Se echó a reír, se reía de mi ignorancia, no tenía ni idea de mi internado dirigido por sacerdotes. “Y ABORTOS”, me contestó. Consulté una enciclopedia. Me quedé de piedra. Después el desarrollismo de los 60 me pilló ya de “banquero” y triunfando. Y seguí de sorpresa en sorpresa, mi ciudad escondía tanta porquería que me zarandeaba sin piedad.
Eran los años de Perpiñán, con colas de catalanes del sur ante sus multisalas porno, o abarrotando el Casino de Le BOULOU, y Londres, donde se abortaba en clínicas bien equipadas, con médicos y no cutres matronas en apestosas habitaciones. Pero a mis sesenta años, la ciudad, que ya no me sorprendía, me insultaba de nuevo señalándome lugares de superlujo, a la vista, sin recato, y sabiéndolo TODO EL MUNDO. Lo cito en el 2005 en www.lagrancorrupcion.com cuando escribo sobre los FISCALES JEFES VITALICIOS, José María MENA y Carlos Jiménez Villarejo. Así pues la noticia no me sorprende, y como siempre en los grandes casos de corrupción con denuncia desde el extranjero.
Si la prohibida prostitución del Barrio Chino, y de los varios barrios chinos “perfumados”, calle Londres, Carretera Sarriá, Río Rosas, la dominaba y explotaba la Policía, ahora de la noticia me sobresalta que entre los detenidos un PSIQUÍATRA DE BRIANS, de la GENERALITAT, y por desgracia conocido mío. Y de golpe me saltó a la cara uno de tantos porqués de que mientras yo salía de prisión siete días después de cumplir absolutamente toda mi condena, fecha de salida 28-10-2004, licenciamiento 19-10-2004, a Javier de la Rosa Martí le concedían dos terceros grados y un art. 100.2 en solo tres meses, una barbaridad contra todo reglamento. Y lo más chusco que yo remataba una condena por unas letras de la primera mitad de los 80 de la sociedad Solares y Patrimonios SA, presidida por su padre Antonio de la Rosa Vázquez. ¡Media vida, arrastrando el estigma de los De la Rosa!.
El primer día de la noticia me llamó la atención, ¡de viejo descreído por maltratado!, que un médico “sudaca” triunfara tanto y durante tanto tiempo en Barcelona, con tanta inspección y control ¿¿?? en sectores tan clave como la SALUD. Lo comenté a mis pocos íntimos, ¡y salta la liebre!, el hombre, sumergido entre los corruptos y gansters de la ADMINISTRACIÓN, a su mando o simplemente pagándoles el ráquet mafioso, de izquierdas o derechas (el propio Pujol vive a un tiro de piedra de una de las clínicas, reluciente y anunciada). ¡Y ahora los políticos a marear la perdiz echándose florituras!. Que si el aborto esto y lo otro…no…no…¿y sobre esos informes psiquiátricos!...¿cómo se desmonta la Gran Corrupción?... La humanidad seguirá fornicando, y sobre esos y todos sus grandes problemas vitales a legislar POCO, CLARO, Y SIN RESQUICIO para la arbitrariedad funcionarial.
Y recordé a PILAR PATO, letrado-jefe de la Oficina Técnica de La Modelo, 1980, de la que fui ordenanza, interpretando el Test de Rochas, el de las manchas, sin titulación alguna (y si la hubiera tenido igual, porque aquello era una patochada), rellenando el corto formulario que decidía los GRADOS PENITENCIARIOS, y que yo mecanografiaba… y sin dormir me puse al ordenador…mi terapia... ¡Qué vida, cuánta porquería!.
Rafael del Barco Carreras
Me inicié en la VIDA a los diecisiete años, 1957, en la Plaza Cataluña, empleado de banca, y estudiando por las tardes en el edificio del Banco de España, Instituto Bancario, hasta la mili. Uno de mis compañeros vivía en la calle Unión, pleno Barrio Chino, y en uno de tantos paseos le pregunté que era eso de GOMAS Y LAVAJES. Se echó a reír, se reía de mi ignorancia, no tenía ni idea de mi internado dirigido por sacerdotes. “Y ABORTOS”, me contestó. Consulté una enciclopedia. Me quedé de piedra. Después el desarrollismo de los 60 me pilló ya de “banquero” y triunfando. Y seguí de sorpresa en sorpresa, mi ciudad escondía tanta porquería que me zarandeaba sin piedad.
Eran los años de Perpiñán, con colas de catalanes del sur ante sus multisalas porno, o abarrotando el Casino de Le BOULOU, y Londres, donde se abortaba en clínicas bien equipadas, con médicos y no cutres matronas en apestosas habitaciones. Pero a mis sesenta años, la ciudad, que ya no me sorprendía, me insultaba de nuevo señalándome lugares de superlujo, a la vista, sin recato, y sabiéndolo TODO EL MUNDO. Lo cito en el 2005 en www.lagrancorrupcion.com cuando escribo sobre los FISCALES JEFES VITALICIOS, José María MENA y Carlos Jiménez Villarejo. Así pues la noticia no me sorprende, y como siempre en los grandes casos de corrupción con denuncia desde el extranjero.
Si la prohibida prostitución del Barrio Chino, y de los varios barrios chinos “perfumados”, calle Londres, Carretera Sarriá, Río Rosas, la dominaba y explotaba la Policía, ahora de la noticia me sobresalta que entre los detenidos un PSIQUÍATRA DE BRIANS, de la GENERALITAT, y por desgracia conocido mío. Y de golpe me saltó a la cara uno de tantos porqués de que mientras yo salía de prisión siete días después de cumplir absolutamente toda mi condena, fecha de salida 28-10-2004, licenciamiento 19-10-2004, a Javier de la Rosa Martí le concedían dos terceros grados y un art. 100.2 en solo tres meses, una barbaridad contra todo reglamento. Y lo más chusco que yo remataba una condena por unas letras de la primera mitad de los 80 de la sociedad Solares y Patrimonios SA, presidida por su padre Antonio de la Rosa Vázquez. ¡Media vida, arrastrando el estigma de los De la Rosa!.
El primer día de la noticia me llamó la atención, ¡de viejo descreído por maltratado!, que un médico “sudaca” triunfara tanto y durante tanto tiempo en Barcelona, con tanta inspección y control ¿¿?? en sectores tan clave como la SALUD. Lo comenté a mis pocos íntimos, ¡y salta la liebre!, el hombre, sumergido entre los corruptos y gansters de la ADMINISTRACIÓN, a su mando o simplemente pagándoles el ráquet mafioso, de izquierdas o derechas (el propio Pujol vive a un tiro de piedra de una de las clínicas, reluciente y anunciada). ¡Y ahora los políticos a marear la perdiz echándose florituras!. Que si el aborto esto y lo otro…no…no…¿y sobre esos informes psiquiátricos!...¿cómo se desmonta la Gran Corrupción?... La humanidad seguirá fornicando, y sobre esos y todos sus grandes problemas vitales a legislar POCO, CLARO, Y SIN RESQUICIO para la arbitrariedad funcionarial.
Y recordé a PILAR PATO, letrado-jefe de la Oficina Técnica de La Modelo, 1980, de la que fui ordenanza, interpretando el Test de Rochas, el de las manchas, sin titulación alguna (y si la hubiera tenido igual, porque aquello era una patochada), rellenando el corto formulario que decidía los GRADOS PENITENCIARIOS, y que yo mecanografiaba… y sin dormir me puse al ordenador…mi terapia... ¡Qué vida, cuánta porquería!.
domingo, 16 de diciembre de 2007
9. LA MODELO.1982
9. LA MODELO. 1982.
Rafael del Barco Carreras
Escribe mi querido ex juez Gómez de Liaño, además de lo de que su profesión de Juez o Magistrado era tan “prestigiada” (un prestigio basado en el absoluto silencio dictatorial, o sea, el terror), “Director incluido, se les notaba el empeño por restar importancia a las pésimas condiciones de vida carcelaria y en multiplicar las “virtudes” del sistema”. “En definitiva podía detener los abusos. Los de todos. Los de algunos funcionarios y también los de los líderes de pabellones o módulos. A veces, fuese por el papel de confidente que jugaban estos, fuese por prácticas degeneradas, unos y otros iban de la mano”. No detuvo ningún abuso. A los cuatro meses dejó el cargo. Es de suponer, concediéndole sus escrúpulos y moral, que gente como el Director Camacho en perfecta sintonía con el Presidente de la Audiencia, Alfonso Hernández Pardo, tan virrey con mando en Plaza que se había reservado mi Caso Consorcio, se lo quitarían de encima. Repito, las muchas denuncias por torturas y muertes no prosperarían, ni menos nadie ajeno a la Institución metería las narices. Quizá después de la descrita visita al Palomar dejarían de utilizar el famoso aguarrás que inyectado en una pierna sustituía brotes esquizofrénicos por abscesos y aberrantes dolores. Las prácticas degeneradas continuarían. Un estudio del número extraordinario de suicidios, que nunca se hará, revelaría lo corriente de esas prácticas tanto en los reales por desesperación como en las muertes transformadas en “voluntarias” por corrupción funcionarial.
Y si las salidas al Clínico, en alguna ocasión con cadáveres que morirían oficialmente fuera de prisión (hoy en día el juego es más sutil con unas rejas en el Hospital de Tarrasa donde se pasa de penitenciario a civil con solo abrirlas, o los de Sida terminal entregados a “organizaciones religiosas y sociales”, cobrando, para aplicándoles la libertad con el art. 90, mueran fuera de prisión), me confirmaban la suerte de haber escapado del Interior, las entradas diarias, no eran menos expresivas. Si los viejos del lugar, Juan el de Suministros, me aseguraban que ahora la policía pegaba menos, no por eso ingresaban cada día unos cuantos del promedio de veinte con evidentes muestras de “malos tratos”. Iniciada la moda de justificar las contusiones en el atestado con la “fuerza necesaria” para su detención, o autodefensa por la agresividad del delincuente. Un gran método el policial franquista, con la gran ciencia del “hábilmente interrogado” no había acusado que se resistiera, todos confesaban, todos los delitos encontraban su culpable, y si por las torturas se les bloqueaba el cerebro, con añadir algún testigo de su cosecha, ¡investigación y caso resuelto!. Con razón los juicios se resolvían en “minutos”.
Me interesaban más las entradas y salidas de gente de “bolígrafo” que lo sucedido a los de otros “palos” de la delincuencia. Si la Policía no renunciaría fácilmente al Sistema, que además les aportaba el beneficio del Terror creado y la rentabilidad de hacerse con productos del delito, sumando la adicción y placer generado por la propia violencia, tomaba conciencia que los profesionales “abogados” no les andaban a la zaga en “ilegalidades”. Lo digo, porque si ya las sospechas sobre los míos subían de tono, aumentarían al tropezarme con Pepe Bella, detenido por venta de cuadros falsos. Su amistad y relación con mi socio Parés, el administrador del Hotel Ritz, y la historia con un policía de estafas, y de éste con el abogado Juan Piqué Vidal, me iniciaba en otra arista de mi caso. Pepe sabía mucho sobre el Consorcio, aunque era evidente que revolvía lo leído en la prensa, lo escuchado en el Ritz, y podría que hasta inventos propios para agarrarse al clavo ardiendo de ese Rafael que parecía el rey del lugar. En futuros encuentros me agradecería mi intercesión para que le situaran en la Sexta, por lo demás lo normal para un primario de estafas. Un simple comentario con el preso de “auxiliaría” derivaría a una u otra galería al recién ingresado, todas a rebosar, pero entre la cuarta y la sexta había un abismo. Para mi desgracia le decretaron fianza antes de profundizar. Sobre orgías y “tráfico” en el Ritz, algo se publicaría en el futuro involucrando a “personajes madrileños” viajando a Barcelona ex profeso, y que el amigo José Luis de Vilallonga soltaría en sus escritos. Tito, a tenor de Pepe Bella, se había desmadrado.
Con Pepe aun departiría sobre el ambiente creado en el hotel desde conseguido por una de mis operaciones financieras, con asociación incluida, hacía cuatro años. Con solo unas capas de pintura y purpurina se elevó el nivel de ocupación, resucitando con el antiguo nombre “Parrilla del Ritz” el ambiente nocturno. Además de los cuadros, falsos, mezclados con verdaderos de expositores de discutible fama pagando las salas y la propia estancia y comida, surgía el tema “droga”. La noche barcelonesa preparaba su gran boom, y si algo viví en el “Charly Max” y lo vivía desde mi excelente atalaya entre “cancelas”, esas conversaciones me lo confirmaban. “¿Y de los Casas del Canari de la Garriga?”. “Todos falsos, el dueño que alardeaba de los cuadros pagados por el pintor para comer, los había vendido porque el restaurante decayó con los años, y sustituido por copias. Tito compró el restaurante creyéndolos buenos, los tiene entre los otros…alguien picará…ahora hace muchas exposiciones en el Ritz”. “Recuerdo las conversaciones de compra, el viejo dueño decía que con los veinticinco millones a plazos no se cubría ni el valor de sus Casas, yo no quise entrar en la operación, a pesar de convencido que si Parés levantaba el hotel también el restaurante de enfrente, cuya decadencia fue pareja con la del Ritz…pero había ocurrido lo del cuadro falso, que echó por tierra mi pretendida asociación para comprar el hotel con Antonio de la Rosa y Serena…”. “¿Y las relaciones con su abogado Pascual Estevill?”. “El Ritz debe años de alquileres, y la propiedad no consigue el desahucio porque Pascual tiene amistad con el juez…o sea, ya te digo, está en sus manos”. Su amistad con jueces no me sacaba, y mal asunto que mi socio “estuviera en su manos”. Años después, por el 95 (Tito murió en el 92, alejado de mi vida), Pepe se reía señalándome en una charla exposición sobre Dalí las célebres litografías firmadas en blanco. Además en el intelectual coloquio se hallaba su policía amigo. “Todo falso”, decía, añadiendo entre risas y comentarios la ya célebre colección y museo Thyssen. “Ahora tengo unos bodegueros riojanos que me compran pagándome con vino, ¿quieres comprar vino?”. “¿Buenas marcas?”. “Desconocidas, pero Rioja”. Tan falsas como los cuadros, pensé.
La importancia de Juan Piqué Vidal tomaba cuerpo. Mis compañeros de cárcel, Pedro Baret, el del Barça, y Palomeras Bigas, el del Banco de Navarra, le alababan hasta el endiosamiento. Mal tema si sus clientes los De la Rosa lo lanzaban contra mí. La simple corazonada que me dictó renunciar a sus servicios y acudir a Pascual Estevill se materializaba. ¡Y aun no lo asociaba con mi abogado!, un dúo mafioso que se agrandaría hasta diez años después cuando Pascual Estevill consiguiera la Magistratura y su fulgurante carrera Judicial. La magnitud del enemigo era tan apabullante que si bien ya no “podía ir a peor”, la prudencia era obligada. Había metido la pata, primero renunciando a la defensa de Piqué Vidal, después atacando a Javier de la Rosa, y ahora solo cabía salir del enredo.
Muy distraído atender al Vaquilla cuando se tragó una cuchara y retenida en el esófago esperaba salir al Clínico. Y más cuando la guerra en la Tercera entre negros y moros, donde cobraron también los sudamericanos, entonces muy pocos, por confusiones racistas. La Tercera, la de los “guiris”, estalló, y no por reivindicaciones, sino por conflictos entre clanes de diferentes razas. En uno de los treinta heridos marqué con rotulador no menos de veinte puñaladas. El Juez Gómez de Liaño cuenta en sus memorias que impidió la entrada de los antidisturbios. Se referirá a otra ocasión porque en aquel cisco entre los negros de la tercera planta y los moros de la segunda, entraron a saco. Me impresionó, sentado en lo alto de la escalera que conducía al locutorio de jueces, observar la formación en el ancho pasillo en espera de la orden de entrada. Los disparos con bolas de goma solucionaron muy rápido los disturbios. Tres carros de cocina llenos de primitivo armamento salido del hierro de los camastros, la Quinta (de sancionados) a tope, y los heridos por unos y otros, en nuestras manos, tendidos en el suelo del pasillo hasta que llegaran las ambulancias. “Marcar los pinchazos con rotulador”. Entre los heridos descubrí el desgarro de las pelotas de goma. Una pequeña muestra de lo sucedido en los motines del 77.
Por suerte lo de improvisado enfermero no era frecuente. No es que me impresione la sangre, o el aspecto de tanto desgraciado ante mis narices, pero añadir más ocupaciones a las habituales hubiera sido francamente imposible. Me afectó más el violador de niñas, derramada una olla con agua hirviendo, su bajo vientre quedó destrozado. Las paellas de los domingos, tras un frontón con Koldo de la ETA o Camacho, con la excelente materia prima traída por mi mujer y los verdaderos alardes del cocinero de la cocinilla de funcionarios, se agradecían.
“Ana, me has de sacar del economato…”. “Pilar me dice que estás muy bien, ¿dónde quieres ir?”. “Al patio exterior, Serena está allí, se ve con Pili, mejor que nosotros…”. “Si, pero lo veo casi imposible…él se lo ha montado con ese funcionario, el “Ricitos”, que además lo tiene enchufado en Automóviles Serena e instalado en el apartamento de la Atalaya, y un Jefe de Servicios, y algún coche regalado más arriba…”. “Ya lo sé, pero estaríamos mejor en el destino de visavís, o con la propia Pilar…”. “Estoy en ello”. No añadí que una botella de vino aparecida en la primera galería creó un pequeño terremoto. Me preocupó más que alguien me señalara sin culpa que la importancia que Don Daniel le atribuyera, pues desde el primer momento Don Jesús apostó por creerme. Renunciaría unos días a comer con vino. Demasiado protagonismo, y por tanto, envidias.
Las pasadas navidades y fin de año demostraron que el pequeño mundo entre cancelas nada tenía que ver con el interior. Aunque con las tristezas propias de la separación familiar, y la conciencia clara de cada circunstancia, se podría asegurar que un grupo de unas quince personas entre funcionarios de guardia y presos celebraban las fiestas con unas mesas tan bien surtidas que dejarían en ridículo las de la mayoría de hogares españoles. Casi un despropósito, tras año y medio de cárcel mi situación traspasaba el concepto de privilegiado, y tenía claro que podía mejorar muy mucho, simplemente con alcanzar el sueño de ordenanza en visavís o de Doña Pilar. Un sueño que podrían alterar los socialistas en el Poder Absoluto, ganadas las elecciones…
Continuará…ver www.lagrancorrupcion.com
Rafael del Barco Carreras
Escribe mi querido ex juez Gómez de Liaño, además de lo de que su profesión de Juez o Magistrado era tan “prestigiada” (un prestigio basado en el absoluto silencio dictatorial, o sea, el terror), “Director incluido, se les notaba el empeño por restar importancia a las pésimas condiciones de vida carcelaria y en multiplicar las “virtudes” del sistema”. “En definitiva podía detener los abusos. Los de todos. Los de algunos funcionarios y también los de los líderes de pabellones o módulos. A veces, fuese por el papel de confidente que jugaban estos, fuese por prácticas degeneradas, unos y otros iban de la mano”. No detuvo ningún abuso. A los cuatro meses dejó el cargo. Es de suponer, concediéndole sus escrúpulos y moral, que gente como el Director Camacho en perfecta sintonía con el Presidente de la Audiencia, Alfonso Hernández Pardo, tan virrey con mando en Plaza que se había reservado mi Caso Consorcio, se lo quitarían de encima. Repito, las muchas denuncias por torturas y muertes no prosperarían, ni menos nadie ajeno a la Institución metería las narices. Quizá después de la descrita visita al Palomar dejarían de utilizar el famoso aguarrás que inyectado en una pierna sustituía brotes esquizofrénicos por abscesos y aberrantes dolores. Las prácticas degeneradas continuarían. Un estudio del número extraordinario de suicidios, que nunca se hará, revelaría lo corriente de esas prácticas tanto en los reales por desesperación como en las muertes transformadas en “voluntarias” por corrupción funcionarial.
Y si las salidas al Clínico, en alguna ocasión con cadáveres que morirían oficialmente fuera de prisión (hoy en día el juego es más sutil con unas rejas en el Hospital de Tarrasa donde se pasa de penitenciario a civil con solo abrirlas, o los de Sida terminal entregados a “organizaciones religiosas y sociales”, cobrando, para aplicándoles la libertad con el art. 90, mueran fuera de prisión), me confirmaban la suerte de haber escapado del Interior, las entradas diarias, no eran menos expresivas. Si los viejos del lugar, Juan el de Suministros, me aseguraban que ahora la policía pegaba menos, no por eso ingresaban cada día unos cuantos del promedio de veinte con evidentes muestras de “malos tratos”. Iniciada la moda de justificar las contusiones en el atestado con la “fuerza necesaria” para su detención, o autodefensa por la agresividad del delincuente. Un gran método el policial franquista, con la gran ciencia del “hábilmente interrogado” no había acusado que se resistiera, todos confesaban, todos los delitos encontraban su culpable, y si por las torturas se les bloqueaba el cerebro, con añadir algún testigo de su cosecha, ¡investigación y caso resuelto!. Con razón los juicios se resolvían en “minutos”.
Me interesaban más las entradas y salidas de gente de “bolígrafo” que lo sucedido a los de otros “palos” de la delincuencia. Si la Policía no renunciaría fácilmente al Sistema, que además les aportaba el beneficio del Terror creado y la rentabilidad de hacerse con productos del delito, sumando la adicción y placer generado por la propia violencia, tomaba conciencia que los profesionales “abogados” no les andaban a la zaga en “ilegalidades”. Lo digo, porque si ya las sospechas sobre los míos subían de tono, aumentarían al tropezarme con Pepe Bella, detenido por venta de cuadros falsos. Su amistad y relación con mi socio Parés, el administrador del Hotel Ritz, y la historia con un policía de estafas, y de éste con el abogado Juan Piqué Vidal, me iniciaba en otra arista de mi caso. Pepe sabía mucho sobre el Consorcio, aunque era evidente que revolvía lo leído en la prensa, lo escuchado en el Ritz, y podría que hasta inventos propios para agarrarse al clavo ardiendo de ese Rafael que parecía el rey del lugar. En futuros encuentros me agradecería mi intercesión para que le situaran en la Sexta, por lo demás lo normal para un primario de estafas. Un simple comentario con el preso de “auxiliaría” derivaría a una u otra galería al recién ingresado, todas a rebosar, pero entre la cuarta y la sexta había un abismo. Para mi desgracia le decretaron fianza antes de profundizar. Sobre orgías y “tráfico” en el Ritz, algo se publicaría en el futuro involucrando a “personajes madrileños” viajando a Barcelona ex profeso, y que el amigo José Luis de Vilallonga soltaría en sus escritos. Tito, a tenor de Pepe Bella, se había desmadrado.
Con Pepe aun departiría sobre el ambiente creado en el hotel desde conseguido por una de mis operaciones financieras, con asociación incluida, hacía cuatro años. Con solo unas capas de pintura y purpurina se elevó el nivel de ocupación, resucitando con el antiguo nombre “Parrilla del Ritz” el ambiente nocturno. Además de los cuadros, falsos, mezclados con verdaderos de expositores de discutible fama pagando las salas y la propia estancia y comida, surgía el tema “droga”. La noche barcelonesa preparaba su gran boom, y si algo viví en el “Charly Max” y lo vivía desde mi excelente atalaya entre “cancelas”, esas conversaciones me lo confirmaban. “¿Y de los Casas del Canari de la Garriga?”. “Todos falsos, el dueño que alardeaba de los cuadros pagados por el pintor para comer, los había vendido porque el restaurante decayó con los años, y sustituido por copias. Tito compró el restaurante creyéndolos buenos, los tiene entre los otros…alguien picará…ahora hace muchas exposiciones en el Ritz”. “Recuerdo las conversaciones de compra, el viejo dueño decía que con los veinticinco millones a plazos no se cubría ni el valor de sus Casas, yo no quise entrar en la operación, a pesar de convencido que si Parés levantaba el hotel también el restaurante de enfrente, cuya decadencia fue pareja con la del Ritz…pero había ocurrido lo del cuadro falso, que echó por tierra mi pretendida asociación para comprar el hotel con Antonio de la Rosa y Serena…”. “¿Y las relaciones con su abogado Pascual Estevill?”. “El Ritz debe años de alquileres, y la propiedad no consigue el desahucio porque Pascual tiene amistad con el juez…o sea, ya te digo, está en sus manos”. Su amistad con jueces no me sacaba, y mal asunto que mi socio “estuviera en su manos”. Años después, por el 95 (Tito murió en el 92, alejado de mi vida), Pepe se reía señalándome en una charla exposición sobre Dalí las célebres litografías firmadas en blanco. Además en el intelectual coloquio se hallaba su policía amigo. “Todo falso”, decía, añadiendo entre risas y comentarios la ya célebre colección y museo Thyssen. “Ahora tengo unos bodegueros riojanos que me compran pagándome con vino, ¿quieres comprar vino?”. “¿Buenas marcas?”. “Desconocidas, pero Rioja”. Tan falsas como los cuadros, pensé.
La importancia de Juan Piqué Vidal tomaba cuerpo. Mis compañeros de cárcel, Pedro Baret, el del Barça, y Palomeras Bigas, el del Banco de Navarra, le alababan hasta el endiosamiento. Mal tema si sus clientes los De la Rosa lo lanzaban contra mí. La simple corazonada que me dictó renunciar a sus servicios y acudir a Pascual Estevill se materializaba. ¡Y aun no lo asociaba con mi abogado!, un dúo mafioso que se agrandaría hasta diez años después cuando Pascual Estevill consiguiera la Magistratura y su fulgurante carrera Judicial. La magnitud del enemigo era tan apabullante que si bien ya no “podía ir a peor”, la prudencia era obligada. Había metido la pata, primero renunciando a la defensa de Piqué Vidal, después atacando a Javier de la Rosa, y ahora solo cabía salir del enredo.
Muy distraído atender al Vaquilla cuando se tragó una cuchara y retenida en el esófago esperaba salir al Clínico. Y más cuando la guerra en la Tercera entre negros y moros, donde cobraron también los sudamericanos, entonces muy pocos, por confusiones racistas. La Tercera, la de los “guiris”, estalló, y no por reivindicaciones, sino por conflictos entre clanes de diferentes razas. En uno de los treinta heridos marqué con rotulador no menos de veinte puñaladas. El Juez Gómez de Liaño cuenta en sus memorias que impidió la entrada de los antidisturbios. Se referirá a otra ocasión porque en aquel cisco entre los negros de la tercera planta y los moros de la segunda, entraron a saco. Me impresionó, sentado en lo alto de la escalera que conducía al locutorio de jueces, observar la formación en el ancho pasillo en espera de la orden de entrada. Los disparos con bolas de goma solucionaron muy rápido los disturbios. Tres carros de cocina llenos de primitivo armamento salido del hierro de los camastros, la Quinta (de sancionados) a tope, y los heridos por unos y otros, en nuestras manos, tendidos en el suelo del pasillo hasta que llegaran las ambulancias. “Marcar los pinchazos con rotulador”. Entre los heridos descubrí el desgarro de las pelotas de goma. Una pequeña muestra de lo sucedido en los motines del 77.
Por suerte lo de improvisado enfermero no era frecuente. No es que me impresione la sangre, o el aspecto de tanto desgraciado ante mis narices, pero añadir más ocupaciones a las habituales hubiera sido francamente imposible. Me afectó más el violador de niñas, derramada una olla con agua hirviendo, su bajo vientre quedó destrozado. Las paellas de los domingos, tras un frontón con Koldo de la ETA o Camacho, con la excelente materia prima traída por mi mujer y los verdaderos alardes del cocinero de la cocinilla de funcionarios, se agradecían.
“Ana, me has de sacar del economato…”. “Pilar me dice que estás muy bien, ¿dónde quieres ir?”. “Al patio exterior, Serena está allí, se ve con Pili, mejor que nosotros…”. “Si, pero lo veo casi imposible…él se lo ha montado con ese funcionario, el “Ricitos”, que además lo tiene enchufado en Automóviles Serena e instalado en el apartamento de la Atalaya, y un Jefe de Servicios, y algún coche regalado más arriba…”. “Ya lo sé, pero estaríamos mejor en el destino de visavís, o con la propia Pilar…”. “Estoy en ello”. No añadí que una botella de vino aparecida en la primera galería creó un pequeño terremoto. Me preocupó más que alguien me señalara sin culpa que la importancia que Don Daniel le atribuyera, pues desde el primer momento Don Jesús apostó por creerme. Renunciaría unos días a comer con vino. Demasiado protagonismo, y por tanto, envidias.
Las pasadas navidades y fin de año demostraron que el pequeño mundo entre cancelas nada tenía que ver con el interior. Aunque con las tristezas propias de la separación familiar, y la conciencia clara de cada circunstancia, se podría asegurar que un grupo de unas quince personas entre funcionarios de guardia y presos celebraban las fiestas con unas mesas tan bien surtidas que dejarían en ridículo las de la mayoría de hogares españoles. Casi un despropósito, tras año y medio de cárcel mi situación traspasaba el concepto de privilegiado, y tenía claro que podía mejorar muy mucho, simplemente con alcanzar el sueño de ordenanza en visavís o de Doña Pilar. Un sueño que podrían alterar los socialistas en el Poder Absoluto, ganadas las elecciones…
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